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(elterritorio.com.ar) La causa que busca esclarecer las circunstancias del presunto homicidio de Marcelo Ojeda Kryszczuk (31), quien fue hallado sin vida en el estacionamiento de un edificio ubicado sobre la calle Gómez Portiño de Posadas en la madrugada del pasado 6 de marzo, tuvo importantes novedades que serían claves para descartar la hipótesis de que la muerte haya sido accidental o que se tratara de un suicidio.

Se trata de los resultados de las pericias realizadas por los profesionales de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic), al teléfono celular de Marcos A. (27), compañero de departamento de la víctima y único detenido por el hecho.

En el informe de la Saic, documento al que El Territorio tuvo acceso, se advierte que el imputado en las horas de la madrugada -minutos después de la presunta pelea en el alquiler- se contactó con dos mujeres, en donde reconoció apuñalar en varias oportunidades a Marcelo.     

A su vez, del informe se destaca que en una de las conversaciones, el acusado mencionó que fue en defensa propia, repitiendo que “era yo o él”. Este mensaje no estaría tan vinculado a la declaración que realizó en su indagatoria, donde deslizó la posibilidad de que Ojeda haya caído por accidente al resbalarse con la sangre que se produjo en un enfrentamiento o que incluso pudo haberse tirado por sí solo.    

“Amigo… ahora le maté, estoy corriendo todo sangrado, necesito ayuda”, fue uno de los mensajes que tenía Marcos en su celular dirigidos hacia un amigo, en el que manifestó “antes de que te enteres por afuera, me quiso acuchillar y no sé si le terminé acuchillando, matando”.

Pero estos mensajes no serían los únicos que el imputado habría mandado, ya que de las pericias se desprenden otras dos conversaciones que tuvo durante esa madrugada. En primer lugar, a uno de sus contactos -identificada como C-, Marcos le realizó una llamada que duró menos de un minuto.

“Era él o yo”

Tiempo suficiente para contar todo lo que había pasado y pedir que le avisen a un señor de la situación: “Yo me defendí, no sé dónde estoy, no me atiende nadie, estoy todo sangrado caminando ni sé por dónde. Subí una historia a Instagram, que me importa, llámenle al viejo porque yo no sé si le maté o no al vago, pero seguro que sí”. 

En otro tramo de la conversación, el acusado confesó que lo que hizo no quiso hacerlo. “Me duele que yo no hice nada, era yo o él, y yo no voy a dejar que nadie me mate, lastimosamente mi vida vale más que la de cualquier otro pelotudo”, alegó.

En esa conversación con C, lo último que dijo el imputado fue que iba a subir una foto “molestando”, explicando que lo haría como una suerte de spoiler, sin importar si es culpable o no.

Ya en camino hacia el Hospital Madariaga, por el corte que se había provocado en la pelea, el sujeto envió un audio a otra mujer identificada como S, en donde da más detalles de los hechos.

“Me quiso acuchillar en la garganta, me defendí, le saqué el cuchillo y le acuchillé por todos lados. Agarré la llave, salí, cerré la puerta. Le dejé tirado ahí y corrí”, expresó en el audio a su allegada, agregando nuevamente que “era él o yo”. 

En ese marco, ante los resultados de estas pericias, la querella representada por los abogados Cristian Bareiro y Ricardo Sapa expresaron que consideran una prueba suficiente para reafirmar la hipótesis del homicidio.

Asimismo, con esas conversaciones también se resolvería sobre quién tenía las llaves del departamento, aunque no se puede determinar si hubo una intención de ocultar o impedir que se descubriera la cruenta escena.

Discusión y lesiones

Según lo reconstruido por este medio en base a las pruebas incorporadas en el expediente, el cruento episodio tuvo lugar en primera instancia en el tercer piso de un inmueble del barrio Patotí.

Sobre los momentos previos se reconstruyó que el jueves 5 por la noche el imputado, identificado como Marcos A. (27), y Ojeda asistieron a un bar del microcentro posadeño, donde permanecieron hasta las 2 de la madrugada.

En ese horario, los dos juntos a otro joven decidieron regresar al departamento en el que los involucrados convivían hace casi un año, desde que Marcelo llegó de la localidad correntina Esquina para trabajar y residir en Posadas.

Al llegar, el tercer joven estuvo con ellos pocos minutos para después retirarse con su mochila. Hasta ese momento no había conflicto. Sin embargo, la situación cambió cuando los sujetos que se hacían llamar como primos, ya que el sospechoso es ahijado del padre de Marcelo, comenzaron a discutir.

Según lo declarado por Marcos A. en su audiencia indagatoria, la discusión se desató cuando él habría decidido acostarse. Fue en ese momento que, según su relato, Ojeda quiso acompañarlo y éste se negó, por lo que comenzó un enfrentamiento que rápidamente se tornó sangriento.

Indagatoria

En su declaración, el hombre de 27 años manifestó que fue atacado y que después Marcelo agarró un cuchillo con el que le hizo un corte. Ante esto él se habría defendido y al intentar sacarle el arma blanca, los dos sufrieron más lesiones, recibiendo el sospechoso un corte en el cuello.   

En pocos minutos, todo según lo declarado por el acusado, el piso del departamento se cubrió con un charco de sangre que provocó la resbalada de Ojeda, quedando tirado en el piso. Oportunidad que Marcos habría aprovechado para dejar el lugar y buscar ayuda, terminando en la zona del skatepark de la Costanera cerca de las 4 del viernes.

La Policía localizó el cuerpo sin vida de Marcelo Ojeda Kryszczuk (31) en el sector de estacionamiento del edificio de departamentos. En tanto, el imputado se desligó de la muerte de Ojeda, asegurando que no sabía que había muerto hasta llegar a la comisaría. En esa línea, Marcos también negó haber empujado durante la pelea a la víctima por el balcón del edificio y que no descartaba que pudo haber decidido tirarse para quitarse la vida.

Declaraciones de padre y padrino

Luis -padre de Marcelo- habló con El Territorio y explicó la relación de los involucrados y la sorpresa de que el acusado sea justamente su ahijado: “Marcos es mi ahijado y vivían desde hace aproximadamente un año juntos con Marcelo en Posadas. Cuando supe que Marcos estaba involucrado, quise saber si podía hablarle”, mencionó. “Marcos estudia profesorado de inglés en el Montoya y tenía previsto recibirse este año. Marcelo fue a Posadas, porque extrañaba vivir allá y en una de las visitas de Marcos, él le dijo para ir a compartir el departamento”, detalló el entrevistado.Respecto a si tenía conocimientos de discusiones previas entre los dos, Luis indicó que “en algunas salidas, Marcelo me dijo que tuvieron alguna discusión pero nada que haya pasado a mayor, ellos se trataban como primos”. En esa línea, el progenitor de la víctima recordó que tuvo una comunicación con su hijo horas antes de lo ocurrido. “Ellos salieron en la noche del jueves y a las 1.30 Marcelo me escribió para preguntarme si podía darle dinero para el sábado. Fue el último mensaje de él”, alegó.

En cifras

3

Es el total de personas con las que el acusado habló después del fatal episodio, transcurrido en su departamento, a través de su celular.

Autor: admin