La Iglesia endureció sus críticas al Gobierno nacional en San Cayetano: “El trabajo no puede ser una mercancía”
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, cuestionó con dureza el impacto social del ajuste económico, la pérdida del poder adquisitivo y la lógica del mercado como único ordenador de la economía. Sin mencionar al presidente Javier Milei, su mensaje estuvo dirigido al rumbo económico del Gobierno.

(primeraedicionweb.com.ar) La tradicional celebración de San Cayetano en el barrio porteño de Liniers volvió a convertirse en un espacio de fuerte contenido social y político. Ante miles de fieles que participaron de la misa para pedir “paz, pan y trabajo”, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, pronunció una homilía con fuertes cuestionamientos a la situación económica y social que atraviesa el país, en un mensaje interpretado como una crítica directa a las políticas impulsadas por el Gobierno nacional.

Sin hacer referencias explícitas al presidente Javier Milei, el prelado apuntó contra el ajuste económico, la pérdida del poder adquisitivo, la precarización laboral y una visión de la economía basada exclusivamente en las reglas del mercado.
Uno de los momentos más contundentes de su mensaje llegó al advertir sobre la resignación de la sociedad frente al deterioro de las condiciones de vida. “Pasiva y silenciosamente nos resignamos a que las cosas aumenten: el boleto del transporte público, las tarifas, los alquileres y los alimentos”, expresó durante la homilía.
García Cuerva también puso el foco en la situación del empleo y sostuvo que “el pueblo argentino no quiere resignarse a que el trabajo sea una mercancía y que haya que tener dos o más empleos para llegar a fin de mes, o caer en la trampa de los créditos que endeudan y asfixian a muchísimas familias”.

Críticas al modelo económico
El arzobispo contrapuso los principios de la Doctrina Social de la Iglesia a las ideas del libre mercado defendidas por el oficialismo. En ese sentido, citó una encíclica del papa León XIV para remarcar que “la libertad económica no puede ser absoluta y debe medirse siempre en función del bien común y de la dignidad de cada persona”.
En la misma línea, apeló a la imagen evangélica de los panes y los peces para cuestionar una mirada exclusivamente economicista: “En la lógica del mercado, esos panes y pescados no alcanzarán nunca para dar de comer a una multitud; pero en la lógica de la fraternidad y el compartir, es mucho”.
“Los análisis teóricos se estrellan con la realidad”
Durante su mensaje, García Cuerva también cuestionó la distancia entre los diagnósticos técnicos y la vida cotidiana de los argentinos. Advirtió sobre el riesgo de gobernar con una mirada “nublada de ideologismos” y basada en “análisis teóricos que luego se estrellan con la realidad cotidiana, que la gente sencilla y de a pie conoce muy bien porque la padece todos los días”.
Finalmente, llamó a no naturalizar el deterioro social y cuestionó la indiferencia frente a la pobreza. “No reclamamos pacíficamente que el sueldo no alcanza, y no decimos nada ante hermanos que revuelven la basura para comer”, afirmó.
Las declaraciones del arzobispo se produjeron en una de las celebraciones religiosas más convocantes del país y reavivaron el histórico posicionamiento de la Iglesia Católica en defensa del trabajo, la inclusión social y la protección de los sectores más vulnerables, en un contexto marcado por el ajuste económico y la caída del poder adquisitivo.
admin
Comentarios
Deja tu comentario