Escuchar artículo

(elterritorio.com.ar)Esta mañana comenzó en el Tribunal Oral Federal de Posadas el juicio contra el joven contrabandista Rodrigo Dias Da Silva (27), quien está acusado de chocar y matar al gendarme Robert David Barreto (31) el 14 de septiembre de 2024, cuando intentaba darse a la fuga al observar un control de la fuerza nacional en la localidad de Santa Ana.  

 

Da Silva se sentó en el banquillo de acusados por los delitos de “encubrimiento de contrabando, resistencia a la autoridad y homicidio doblemente calificado por ser cometido a un miembro de la fuerza de seguridad para procurar la impunidad, en concurso real”. Figura que prevé una pena de prisión perpetua en caso de ser declarado culpable.

En ese marco, luego de los planteos preliminares de las partes representadas por el fiscal Pablo Ricardo Di Loreto y el defensor particular Carlos Luis Ferreyra, el tribunal conformado por los magistrados Ruth María Ponce de León, Fabián Gustavo Cardozo y Enrique Jorge Bosch (subrogante), dio comienzo al juicio con la lectura del requerimiento de la elevación a juicio por el crimen perpetrado hace exactamente 2 años.

Según el expediente expuesto, todo tuvo lugar cerca de las 16 de la tarde del 14 de septiembre de hace dos años, cuando efectivos de GNA realizaban correctamente un control sobre la ruta 1. En ese contexto, se supo que Da Silva a bordo de una Volkswagen Amarok cargada con 20 millones de cigarrillos de contrabando evadió un control sobre la ruta provincial 103, a la altura de Santa Ana.

 

La fuga fue muy violenta, ya que si bien primero hizo caso al pedido de los efectivos de detenerse, después de forma brusca continuó su camino, evadiendo el control. En plena maniobra su conductor embistió a uno de los gendarmes que se encontraba apostado sobre la doble línea de la arteria y que al ver como se aproximaba la camioneta y a contramano, corrió hacia la banquina.

Ese efectivo fue Robert David Barreto (31), quien a pesar de su intento de resguardarse, fue alcanzado por el rodado, quedando tendido sobre el capot y arrastrado varios metros hasta que el vehículo despistó, provocando que el uniformado salga despedido violentamente.   

Tras volcar la camioneta, el conductor fue rápidamente detenido, mientras que Barreto quedó gravemente herido al costado de la ruta, sufriendo un trauma facial con un corte en el parietal. Si bien fue asistido y trasladado al hospital, murió horas después. A partir de las primeras averiguaciones, se pudo determinar que la Amarok conducida por el joven contrabandista tenía pedido de secuestro por robo en la ciudad bonaerense de Quilmes.

Después de que el tribunal resolvió los planteos de las partes, prorrogando la prisión preventiva del acusado por seis meses y rechazando el pedido de la defensa de excluir una pericia accidentológica, el acusado decidió dar una breve declaración.

 "No soy malo, sabía que el contrabando de cigarrillos no es un delito mayor", comenzó declarando Da Silva, añadiendo que "nunca quise causar ningún daño a ninguna persona, lo que hice fue un accidente, un error".

En ese contexto, remarcó que su maniobra salió mal y que no tuvo intenciones de chocar a nadie. "Le pido disculpas a los familiares, jamás fue mi intención", concluyó Da Silva. Terminada su declaración, el juicio entró en un cuarto intermedio hasta la mañana del próximo 21 de septiembre. Audiencia en la que se prevé la comparecencia de 7 testigos.


 

Autor: admin