
La pérdida de bosques en el norte argentino creció 40% en 2025
Más de la mitad de los desmontes fueron ilegales y el país se aleja del compromiso de Deforestación Cero para 2030

(primeraedicionweb.com.ar) Un informe anual advierte que durante 2025 se desmontaron e incendiaron 210.702 hectáreas en Santiago del Estero, Chaco, Salta y Formosa. Más de la mitad de los desmontes fueron ilegales y el país se aleja del compromiso de Deforestación Cero para 2030.

La pérdida de bosques nativos en el norte argentino volvió a acelerarse en 2025. Según el Informe Anual 2025 “Deforestación en el norte de Argentina”, elaborado por Greenpeace durante el año pasado se desmontaron 94.204 hectáreas y se incendiaron otras 116.498, lo que eleva la superficie total afectada a 210.702 hectáreas, un 40% más que en 2024.
El relevamiento se concentró en cuatro provincias -Santiago del Estero, Chaco, Salta y Formosa- que reúnen cerca del 75% de los desmontes del país y forman parte del Gran Chaco, el segundo ecosistema forestal más grande de Sudamérica y uno de los de mayor biodiversidad.
Santiago del Estero, en el centro del problema
Más de la mitad del área desmontada en 2025 se registró en Santiago del Estero, con 51.149 hectáreas, seguida por Chaco (16.872), Salta (15.129) y Formosa (11.054).
El dato más preocupante es que, de acuerdo con el informe, el 80% de los desmontes en Santiago del Estero fueron ilegales, es decir, se realizaron en zonas donde la Ley Nacional de Bosques prohíbe la deforestación.
Si se suman desmontes e incendios, Santiago del Estero encabezó también la pérdida total de cobertura forestal con 104.474 hectáreas, muy por encima del resto de las provincias relevadas.
Incendios: más superficie quemada que talada
El informe señala que en 2025 se quemaron 116.498 hectáreas de bosques en el norte del país, una cifra superior a la superficie desmontada.
Santiago del Estero concentró 53.325 hectáreas afectadas por fuego, seguido por Formosa (22.715), Chaco (21.520) y Salta (18.938).

Según datos oficiales citados en el reporte, el 95% de los incendios forestales tienen origen humano, ya sea por prácticas vinculadas a la preparación de tierras, negligencia o abandono, mientras que factores climáticos como sequías, altas temperaturas y vientos intensos favorecen su propagación.
Ley de Bosques y controles insuficientes
A casi dos décadas de la sanción de la Ley 26.331, que estableció el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN) y prohibió desmontes en amplias zonas, el informe advierte que más de la mitad de las intervenciones se realizan donde no está permitido.
Si bien desde 2014 se registra una reducción aproximada del 40% respecto a los niveles previos a la ley, el documento señala que las multas resultan insuficientes para desalentar la ilegalidad y que en muchos casos los responsables no son obligados a restaurar las áreas afectadas.
También cuestiona modificaciones provinciales en los ordenamientos territoriales que ampliaron superficies habilitadas para desmontes.
El aumento de la deforestación se produce en un contexto en el que Argentina asumió en la Cumbre Climática de Glasgow (COP26) el compromiso de alcanzar la “Deforestación Cero” hacia 2030.
El sector agropecuario y los cambios de uso del suelo representan cerca del 38% de las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero, por lo que la pérdida de bosques no solo impacta en la biodiversidad y en comunidades indígenas y campesinas, sino también en la crisis climática.
La suma de desmontes e incendios en 2025 confirma una tendencia que, lejos de estabilizarse, volvió a crecer en el último año y profundiza el desafío ambiental en una de las regiones más sensibles del país.


