
Se recibió de médica, pero una deuda millonaria le impide obtener el título: la historia de la misionera que generó una ola solidaria
La deuda es de $5 millones con la universidad.
(misionesonline.net)Danila Espíndola, una joven oriunda de Eldorado, Misiones, cumplió su sueño de recibirse de médica en la UCAMI, pero no puede ejercer por una deuda de $5 millones con la universidad. Su historia, viralizada en redes, despertó una ola de solidaridad para que logre obtener su tan anhelado título profesional. Ya recaudó más de dos millones de pesos.

Danila Espíndola, una joven oriunda de Eldorado, culminó sus estudios de Medicina en la Universidad Católica de las Misiones (UCAMI) en Posadas, pero se encontró con un obstáculo inesperado antes de poder ejercer su vocación, una deuda de aproximadamente cinco millones de pesos con la institución.
La historia de Danila se viralizó rápidamente en las redes sociales y generó una masiva campaña de solidaridad en todo el país para ayudarla a conseguir su título.

La médica contó que inició sus estudios en 2017. Elegió la UCAMI en Posadas por la cercanía a su familia, ya que sus padres sentían temor de que ella se fuese a estudiar sola a otra provincia, como Corrientes. “En ese momento, a pesar de que yo tenía dificultades económicas, elegí esa facultad porque cuando le planteé a mis papás irme a estudiar a Corrientes, la UNE, ellos tenían todo el típico miedo de padre de que yo me vaya a otra provincia, de que esté sola quizás. Entonces, como alternativa, se eligió Posadas porque también tenía algunos familiares allá. Elegimos quizás ajustarnos un poco con los gastos y alquilar una habitación mientras tanto”, rememoró.
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Para solventar sus gastos y las cuotas de la facultad, la joven comenzó a trabajar. Al principio, tras una importante acumulación de deuda, consiguió empleo en una librería de Posadas. “Yo trabajaba a la mañana y tenía algunas clases a la tarde, entonces eso me permitía. Después, cuando por tema de horarios, porque era un trabajo de 8 horas, la cursada se me complicó, entonces yo renuncio y empiezo con emprendimientos. Y así fui llevando la carrera, fui solventando mis gastos de alimentación, de las compras que uno necesita”, contó.
El desafío de estudiar y trabajar
La carrera de la eldoradense estuvo marcada por la perseverancia, pero también por momentos de gran dificultad. Durante su segundo año, su papá perdió el trabajo, y en 2020, con la llegada de la pandemia de COVID-19, su familia volvió a enfrentar una crisis económica, ya que su padre trabajaba en la organización de eventos. A pesar de todo, aseguró que siempre mantuvo firme su sueño de ser médica, una vocación que la atrajo desde la secundaria por su interés en las ciencias naturales y su deseo de ayudar a los demás.
El último año de la carrera, el internado rotatorio, fue un período de intensa práctica en diferentes hospitales de Misiones, incluyendo el SAMIC de Eldorado. Durante esta etapa, realizaba jornadas de ocho horas diarias y guardias de hasta doce horas. “Se me hacía muy complicado y llegaba muy cansada para trabajar. Por eso, la cuota siguió corriendo y se acumuló”, precisó la joven. La situación la llevó a una deuda que hoy asciende a los cinco millones de pesos, una cifra que se actualiza constantemente por los intereses.

De esta manera, aunque ya es médica, necesita saldar la totalidad de la deuda con la la alta casa de estudios para poder iniciar los trámites y obtener su título. Intentó acceder a becas de la universidad, pero solo recibió una durante la pandemia. “Luego ellos tienen, ellos evalúan, uno les presenta un formulario, evalúan y notan que no cumplía los requisitos y bueno, otros años no pude tener. Pero sí pude acceder a una beca de alquiler, que es para los estudiantes del interior”, afirmó.
La viralización de su historia y la ola de solidaridad
La historia de la joven médica cobró notoriedad cuando ella misma la compartió en su página de Instagram, donde vende apuntes médicos y motiva a otros estudiantes. “Yo tengo una página en Instagram donde comparto contenido médico con otros estudiantes. Y desde esa página me siguen tanto estudiantes de Argentina como de otros países, incluso hasta de México», reveló.
«Yo vendo mis apuntes ahí, que sé que a otros les puede servir. Entonces, publiqué mi historia, que también es como parte de motivar a otros estudiantes a que se puede lograr, que se puede cumplir un sueño. Y expliqué mi situación de que estaba necesitando vender esos apuntes por esta situación en particular”, agregó.
Lo que comenzó como una iniciativa para vender sus apuntes entre compañeros, rápidamente se transformó en una campaña de apoyo masivo. Gente que no conocía, incluso quienes no eran estudiantes de medicina, comenzaron a pedirle un alias para colaborar.
La joven recibió numerosos mensajes de personas que se sentían identificadas con su realidad, entre ellos padres que compartían sus propios miedos sobre los desafíos que enfrentan sus hijos al estudiar lejos de casa.
“Mucha gente me escribió que se sentía muy identificada con mi realidad, que también pasaron por lo mismo, que quizás muchos padres también me escribieron de que tienen miedo de que sus hijos se vayan a otra provincia”, finalizó Danila, conmovida por la respuesta de la gente.
Según la última actualización que compartió en sus redes sociales, ya logró reunir $2.623.626 gracias a la colaboración de cientos de personas. «Cada vez falta menos, gracias por su solidariad», expresó.
Aquellos interesados a sumarse a la causa pueden comunicarse a través de Instagram: rommasalud.
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